2023: Bordet, el peronismo “de centro” y la estrategia electoral

El Gobernador hace uso de los tiempos que le permite la ley al máximo. Mientras tanto recibe números de encuestas que lo obligan a no apurarse. El principal opositor no tiene otra posibilidad que traspirar la camiseta.

¿Dónde se encuadrará Gustavo Bordet? La pregunta no debería tomarse por irónica. Es que el peronismo comienza a presentar, ya en año electoral, diferentes dispositivos. O por lo menos comienza a dar señales. Alberto Fernández emitió un video en ese tono hace una semana. Sergio Massa hizo lo propio en una entrevista en Perfil, a la que le siguió una serie de reportajes. Este domingo fue portada de Infobae y El Cohete a la Luna, que edita Horacio Verbitsky. En el medio vino a Entre Ríos para anunciar una medida nacional para el sector avícola y aprovechó para mostrar a sus hombres en la provincia: su secretario de Agricultura, Juan José Bahillo; y su director de Aduana, todo terreno, Guillermo Michel.

La única noticia política que regaló el Gobernador en lo que va del 2023 tuvo alcance nacional. Fue el desaire al Presidente en la presentación del juicio político contra los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, decisión a la que todos los legisladores del oficialismo por Entre Ríos acompañan. Carolina Gaillard, por caso, preside la comisión que debe investigar y elaborar dictamen.

Esos hechos coincidieron con la explicitación de Juan Schiaretti, y su colaborador Juan Manuel Urtubery, de armar una liga de gobernadores que en los últimos días sumó a Alberto Rodríguez Saa. Esa entente pretende alinear a todo el peronismo de centro, aquel que supo llamarse Peronismo Federal y Cristina Kirchner pulverizó con un tuit y el nombre de Alberto Fernández el 18 de mayo de 2019. Bordet estaba sentado a esa mesa, pero antes Fernández ya lo había seducido con la unidad que, en esta comarca, no era otra cosa que contener al kirchnerismo.

Ante el desconcierto en la escena nacional todo indica que Bordet desdoblaría la elección y haría votar a los entrerrianos antes, aunque cerca de los comicios nacionales. Eso fue lo que ideó con la reforma de diciembre: 30 de julio las PASO y 24 de septiembre las generales.

Según una rueda de consultas, Bordet no amagará con sentarse en la mesa de ese peronismo de gobernadores, con los que conversa y mantiene una buena relación, como con su par de Santa Fe, Omar Perotti. Esa identidad “de centro” ya la garantiza Massa, quien tiene la lapicera del gobierno nacional y además quiere ser. Allí no habrá desaire.

Un hombre que tiene llegada al mandatario lo resumió de la siguiente manera: “Bordet no se va a sumar a ese grupo, charlará con todos, va a esperar hasta el último día para desdoblar y elegir el candidato. Mientras tanto todas las semanas pasea a uno”.

Una voz del gabinete también expresó un análisis similar. Lo ve al Gobernador en el esquema de Massa y jugando su partido en un escenario separado de Nación.

Algunos trabajos de opinión pública del que sólo se conocen comentarios y no se ha dejado filtrar una sola cifra empujó los últimos días del año a llegar a la siguiente síntesis: “El pesimismo que expresa el peronismo no se condice con los números”. Quienes tuvieron acceso a esos trabajos creen que, aun estando por debajo de Rogelio Frigerio, hay posibilidades. El diputado nacional sigue siendo el hombre más taquillero de la política entrerriana, pero la luz empieza a opacarse en esos trabajos que encargan en el Frente de Todos. El tiempo pasa, las elecciones de 2021 quedaron lejos y la cotidianeidad requiere de narrativa. Bordet bloqueó la polémica de verano en torno al juicio político a integrantes de la Corte al correrse de ese plan.

Frigerio no cuestiona la gestión de Bordet. Por el contrario, y a diferencia de su fuerza a nivel nacional, la acompaña. Algunos radicales entrerrianos han tenido que acudir a votar negativamente en la Legislatura para diferenciarse precisamente del ex ministro en el marco de la interna opositora.

El precandidato a gobernador no tiene otra alternativa que caminar la provincia, tocarle el timbre al vecino y hacer todos los esfuerzos que requiere un aspirante. Lo hace en municipios donde las valoraciones de los intendentes es muy alta, cualquiera sea el partido que gobierne. La mayoría y los más grandes están en manos del peronismo.

La acción política que ejecuta Bordet es la no acción. En una de sus escasas referencias a lo político electoral, cuando le consultaron por Frigerio y Pedro Galimberti, respondió: “Son diputados nacionales de la oposición, pueden pasearse y se ve que tienen el tiempo para hacerlo, pero no le resolvieron nada a la gente, no cambiaron nada”.

El peronismo espera, entonces, que el Gobernador elija y apriete el botón de largada.

Fuente: Página Política

Redaccion-Uno