Australia será el próximo rival de Argentina. Llega acaso como el clasificado a octavos más imprevisto de los que hasta ahora pasaron de ronda. Fue nada menos que la última selección en conseguir su lugar en Qatar en el repechaje ante Perú y avanzó de fase después de levantarse del contundente 1-4 ante Francia en el partido inicial. El equipo de Oceanía iguala su mejor actuación en la Copa, cuyo antecedente más importante era Alemania 2006 cuando se metió entre los 16 mejores. Ahora dio el batacazo en su grupo, donde dejó en el camino a Dinamarca al que venció por 1-0.

En el camino a octavos, Australia marcó apenas tres goles, uno en cada presentación, y recibió cuatro goles, todos ellos ante Francia, campeón vigente que pasó en el primer puesto de la zona. Sin grandes figuras, el equipo conducido por Graham Arnold tiene su fortaleza en la pelota parada (Harry Souttar, el central más firme, mide 1,98 metros) gracias a la altura de sus futbolistas. Si bien lleva 180 minutos sin recibir goles, mostró flaquezas defensivas ante Túnez y Dinamarca, pero el arquero Mathew Ryan apareció para sostener el cero en su arco.

Argentina y Australia nunca se cruzaron en un Mundial. El sábado será el primer enfrentamiento en esta competencia. El recuerdo más parecido se retrotrae a finales de 1993, cuando el equipo nacional comandado por Alfio Basile ganó el sufrido repechaje y se clasificó a Estados Unidos 1994. En el medio hubo un regreso: Diego Armando Maradona reapareció con la camiseta celeste y blanca, una historia que terminó con el doping positivo en Boston, el día que nos cortaron las piernas en el Foxboro Stadium.

“Va a ser un partido duro. No nos podemos confiar de nada. Lo vivimos en carne propia en este Mundial”, dijo Lionel Messi unos minutos después del 2-0 de la Selección ante Polonia. Lo cierto es que la Argentina tendrá otra vez el protagonismo del juego ante un rival que le cederá la pelota y el espacio. Se defenderá cerca del arquero Ryan y, como mostró hasta ahora en Qatar, atará sus chances al contragolpe, a los espacios que pueda dejar el equipo de Lionel Scaloni cuando esté volcada en ofensiva.

Hay apellidos que unen a ese repechaje del ´94 y a estos octavos de final ante Australia: Mac Allister. Javier no solo estuvo presente, sino que salió desnudo en televisión después del empate 1-1 en Sidney. El sábado en el estadio Ahmed bin Ali estará Alexis, mediocampista que abrió el camino en la victoria ante Polonia. Arnold, el actual entrenador de Australia, también aparece en el espejo retrovisor de ese repechaje: era uno de los delanteros de la selección oceánica. Ahora es nada menos que el arquitecto de un equipo defensivo y rocoso que está ante la chance de lograr su mejor papel en un Mundial.