Advierten que si el gobierno no controla la inflación, el sector privado se verá empujado a severos ajustes

Lo anticipa el economista de Ahora; Maximiliano Montenegro. Explica que las empresas ya no pueden trasladar la suba de costos a precios y que la única opción que va quedando es el ajuste. También se refiere al impacto del desequilibrio en las paritarias, con gremios que exigen mejoras por encima del 100%, mientras hay sectores que están lejos de llegar a esos niveles de actualización.

Para Maximiliano Montenegro, economista de AHORA, la dinámica inflacionaria llegó a un punto en el que pone contra las cuerdas al sector privado. “Las empresas hasta ahora venían cómodas. Pese a la disparada de todos sus costos, insumos, tarifas de servicios públicos, la tasa de interés, los impuestos, las empresas trasladaban esas subas a precios y venían surfeando la ola de inflación y de esa manera no tenían que hacer ajustes en las empresas”, destaca. “Pero como ahora las ventas empezaron a caer, todos esos costos en materia de las ventas de las empresas se disparan todavía más. Por eso algunas empresas empiezan a hacer ajustes estructurales de costos que significan suspensiones y después despidos”, advirtió el especialista en diálogo con Canal Nueve Litoral.

“No se puede en una economía con inflación de 100% en costos, que se traslada a precios, evitar que eso en algún momento no signifique caída de ventas, ajustes y despidos”, subrayó Maximiliano Montenegro.

“Lamentablemente -acota- si el gobierno no reacciona rápido desacelerando la inflación con esta disparada de costos que están sufriendo las empresas el próximo paso va a ser el ajuste en la estructura de costos”.

Paritarias desorganizadas

El origen de todo estos problemas está sin dudas en la inflación, que se aproxima al 100% anual. “Esta semana hemos empezado a escuchar distintas voces del oficialismo en posturas contradictorias respecto a qué hay que hacer frente al casi 100% de inflación. Y se escuchó a la ministra de Trabajo Kelly Olmos, recientemente designada, advertirle a Pablo Moyano de Camioneros que el 130% de aumento que pide podría ser excesivo y que terminará impactando en el costo de vida, es decir en la dinámica inflacionaria”, señala Maximiliano Montenegro.

Ahondando en ese punto, el especialista explica que “el gobierno está muy preocupado con el 100% de inflación, pero también está muy preocupado con la desorganización que hay desde el punto de vista de la puja distributiva de la discusión salarial”. Y puntualiza: “Moyano pidiendo 130% para camioneros, tratando de equipararse con otros gremios que han conseguido aumentos, por ejemplo el de Seguros 107% o Bancarios del 94% con una cláusula de revisión a fin de año por un lado, le mete mucha conflictividad a la discusión salarial. Pero además deja desguarnecida a una amplia franja de trabajadores de la Argentina que miran eso desde muy lejos”. En ese sentido, indicó “hay 5 millones de trabajadores informales, en negro; 4 millones de cuentapropistas, que no tienen ninguna chance este año de acercarse a un ajuste salarial ni siquiera de 90 o el 100%”.

“Entonces -explica- cada vez que los gremios más poderosos se ponen en estos rangos, porque efectivamente están en su derecho de reclamar recomposición salarial de acuerdo a sus posibilidades, empieza a distanciarse más la diferencia entre ese selecto grupo de sindicatos y el resto de la economía”.

Caída del poder adquisitivo

“Desde diciembre de 2016 hasta julio pasado, que es el último dato oficial del Indec, los salarios privados registrados perdieron 16% de poder de compra”, informó Maximiliano Montenegro en su análisis semanal. “Es decir, hubo una caída muy fuerte del salario real aun en el segmento de privados registrados, de asalariados de mejor posicionamiento”, enfatizó. “Ahora, los empleados públicos nacionales en ese mismo periodo perdieron 20% de poder adquisitivo. Y los asalariados en negro, segun el Indec, perdieron 35% de poder adquisitivo”, describió el economista, para quien “estas brechas se van a incrementar con esta dinámica inflacionaria de los últimos meses que estamos viendo, con una inflación inédita en las ultimas tres décadas”.

También se refirió al sector pasivo. “El ajuste de las jubilaciones nacionales, de los 7 millones de jubilados que se ajustan por la fórmula de movilidad, con el aumento que les corresponde en diciembre, van a tener en el año un aumento de alrededor del 73%. La inflación el gobierno dice que será del 95%, o quizás más. Estamos hablando de que las jubilaciones van a correr entonces 20, 25 puntos debajo de la inflación. Es un año de pérdida de poder adquisitivo muy grande”, sintetiza el economista.

“Por eso -subraya- insisto en esto: hay temor en el gobierno por si esto se desbanda, con discusiones salariales que desbordan el 100% de algunos gremios, que esto sea trasladado a precios y terminemos en una situación con una inflación mayor y la mayoría de los trabajadores arañando aumentos muy por debajo del 100%. Es decir, que se profundice esa crisis y se profundiza la caída del poder adquisitivo de la mayoría de los trabajadores”.

La única salida

Maximiliano Montenegro expresó que ante esta dinámica, “la única posibilidad de los trabajadores de recuperar poder adquisitivo, es bajando la inflación. Acá hay una responsabilidad primordial del gobierno. No estamos ante una inflación domesticable, por llamarlo de alguna manera. En el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner era de 25% y los principales gremios cerraban por encima de esa inflación. Pero esta es una inflación con la que no se pueden empardar los salarios. Es una inflación en la cual hace tres meses Cristina felicitó a los bancarios porque habían sacado 60% de aumento para este año. Hoy ese 60% parece ridículo y ya nadie felicita a los bancario por cerrar un acuerdo de 94% con cláusula inflacionaria”.

Maximiliano Montenegro concluye que el ministro de Economía Sergio Massa “ha logrado la estabilización de un gobierno que estaba con el dólar y la inflación disparada, y sin saber cómo llegaba al mes siguiente. “Esa estabilidad es un tiempo ganado para ir a otro lugar y esto es lo que se discute hoy internamente en el gobierno”.

“Esto significa si no es necesaria una política que ataque más agresivamente la inflación y la indexación que viene de la mano, para que no sea más largo y doloroso este proceso que se viene: enfriamiento largo de la economía, reducción de costos en las empresas, suspensiones y despidos que van a generar un costo social mayor, con más pobreza e indigencia”, finaliza.

Redaccion-Uno

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