Directora de escuela Gerardo Victorín acusada de abuso de poder y violencia

La directora de la Escuela Secundaria N°16 Profesor Gerardo Victorín -excomercio N°1- Iris Mattio está en el ojo de la tormenta por una serie de denuncias en su contra.

En rigor, son 24 docentes y trabajadores de la escuela los que la han acusado de abuso de poder, persecusión, violencia y acoso laboral. Todo esto ante la inacción de la Departamental de Escuelas de Concordia que han desprotegido a los denunciantes.

La historia tiene varios ribetes que incluyen el armado de causas judiciales que quedaron en la nada como parte de la persecusión a los docentes que la denunciaron.

Si bien Mattio está de licencia desde el 8 de abril (el primer mes por “cuidado de familiares” y el mes corriente por “enfermedad de corto tratamiento”) los denunciantes reclaman que sea apartada de su cargo y también apuntan a quien actualmente la está reemplazando, Juan Ibarrola, a quien señalan como cómplice de Mattio.

La historia se remonta a 2020, el año más duro de la pandemia y la cuarentena. De manera arbitraria, la directora resolvió hacer modificaciones en el plan de estudios de los estudiantes de la escuela. Unificó en una misma materia las clases de matemática, educación física, geografía y físico/química. Es decir, los alumnos recibían una sola calificación por esas cuatro materias que no tenían nada que ver entre sí.

Esta decisión inconsulta causó mal estar en la comunidad educativa: padres, docentes y administrativos. A medida que pasó el año y se avanzó en la cursada, ese malestar se comenzó a manifestar y Mattio respondió con agresiones y persecusión a quién se quejaba de sus decisiones.

Tal es así que hubo trabajadoras que decidieron renunciar para no soportar los malos tratos de la directora. Un dato a tener en cuenta: de las 24 denuncias que hay en su contra, unas 20 fueron realizadas por trabajadoras mujeres.

“Cuando vos te quejabas comenzaban a perseguirte, te inventaban denuncias falsas. El 25 de febrero, en un día institucional, fuimos maltratos e insultados por la directora. Nos trató de mentirosos, a algunos nos dijo ‘negros peronistas’ y nunca quiso que opinemos nada”, expresó uno de los denunciantes a este medio.

Insultos a trabajadores administrativos, discriminación por llamarlos ‘negros de mierda’, entre otras acusaciones recaen sobre Mattio y también apuntan a Ibarrolla como su cómplice en las agresiones.

No sólo eso, la apuntan también por el impulso de concursos fraudulentos que están siendo revisados. Por ejemplo el que le otorgó el cargo a su propia hija, Alfonsina Mattio, trabajadora administrativa auxiliar de la escuela que de golpe pasó a dar clases en la institución.

Apuntan, también, que las tutorías quedan a cargo siempre de los mismos o de familiares de los que ya estaban.

Todo esto ocurre ante la inacción de la Departamental de Escuelas que actualmente tiene a cargo a Fabián Vallejos, con quién ANÁLISIS se intentó comunicar en reiteradas ocasiones sin obtener respuesta favorable. Mariana Virgilio es la supervisora de la DDE en la zona N°2, jurisdicción donde está la escuela.

Los denunciantes advierten que desde la Departamental de Escuelas le niegan información y le retacean documentación. Apuntan contra los funcionarios por proteger a la directora y sólo tener en cuenta su versión de los hechos.

Cuando Mattio tomó licencia, desde la Departamental aseguraron haberla apartado en su cargo pero el hecho no ocurrió de ese modo: fue la propia directora la que pidió licencia y la renovó a principios de mayo.

Uno de sus denunciantes, el profesor de educación física David Agostini, sufrió una persecusión aún mayor por parte de Mattio. La directora decidió inventar una denuncia penal que buscaba lograr sanciones por parte de la Departamental de Escuelas contra el profesor. Para hacerlo, presionó a una serie de trabajadoras para que brinden su testimonio contra el docente.

Sin embargo, tanto en sede judicial como en sede administrativa, las testigos que denunciaron en primera instancia luego se retractaron ante las autoridades y aseguraron que Mattio las había presionado para que denuncien al profesor.

Esto le causó daño al docente que por denunciar a la directora pasó a ser presunto responsable de ejercer violencia. Sin embargo, tanto las actuaciones judiciales como administrativas debieron frenarse ya que las propias testigos dieron marcha atrás con sus dichos y todo fue desestimado.

Ahora, Agostini evalúa hacer una demanda por daños contra Mattio por las maniobras que, además de persecutorias, fueron agraviantes para el docente de respetada trayectoria.

No se sabe cuál será el futuro de Mattio ya que desde la Departamental de Escuelas no han emitido palabra oficial alguna. Mientras tanto, una vez finalizada la causa judicial, Agostini y el resto de los denunciantes insisten en que Mattio sea apartada de la dirección de la vieja escuela Comercio 1 de Concordia.

Fuente: Análisis Digital

Redaccion-Uno

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