Presencias, ausencias y la verdad en torno al recordatorio del Padre Andrés Servín

Por Rubén Bonelli (Diario del SUR Digital)

Al conmemorarse un aniversario más del natalicio del Padre Andrés Servín se llevó a cabo el acto de emplazamiento de un busto conmemorativo a su persona y obras en un sitio cercano a la Gruta de Lourdes y la Defensa Sur, más precisamente en calles Alvear y Giuliani de nuestra ciudad.

PRESENCIAS Y AUSENCIAS

Sin duda alguna el acto fue emotivo, ya que la memoria del Padre Andrés en la zona sur de nuestra ciudad y mucho más allá es imborrable, pero también son destacables algunos otros aspectos que –tal vez con intención o desconocimiento/ignorancia-, no han sido debidamente resaltados o ignorados en este acto.

       Algunas de las presencias en el acto (las más masivas probablemente), fueron las de los habitantes “históricos” de la zona sur, sus hijos y nietos y la más destacada a no dudarlo la del Padre José “Pepe” Temón, quien más allá de sus años y con total lucidez puso los puntos sobre las íes en una reseña sintética, veraz y contundente sobre la vida y obra de Andrés (quien fuera su alumno en el Seminario).

También estuvieron presentes algunos miembros del Grupo Pro Beatificación del Padre Andrés Servín.

Pero también hubo ausencias no menos notables, como la del Obispo diocesano y varios de los sacerdotes que compartieron la labor pastoral del Padre Andrés, como así también de sectores que han pretendido apropiarse de la figura y obra del Padre Andrés o bien restringirla únicamente a la Zona Sur, cuando es más que sabido que su labor abarcó a toda la comunidad de Concordia. ¿Acaso el barrio Pancho Ramírez está en la zona sur?, Absolutamente no. Detrás de su existencia actual están una serie de hechos que se pasan por alto (por intención o ignorancia). Por poner un par de casos nadie menciona la huelga de hambre que se hizo en el recinto de la Gruta de Lourdes durante la visita a Concordia del entonces Ministro de Bienestar Social (¿) del gobierno dictatorial de Lanusse (fusilador de Trelew), ni de la manifestación popular frente al municipio que en ese entonces ostentaba el coronel Tiscornia con una pancarta al frente que rezaba: “Basta de quilombos, queremos viviendas”. O como cuidó a sus ovejas en plena noche de la dictadura militar, mientras se secuestraba, mataba y perseguía.

Quedó bastante en claro que hay quienes reivindican la obra de Andrés, lo admiran y aún veneran por su coherencia y quienes pretenden reducir su acción a “beneficencia” en lugar de lo que él ansiaba: “la justicia social”.

LA VERDAD DE LA MILANESA

  Intentarán tergiversar y manipular a su conveniencia la vida y obra del Padre Andrés Servín, pero para desgracia de algunos estuvo presente el Padre José “Pepe” Temón, quien con total lucidez a pesar de su avanzada edad no tuvo reparo alguno en señalar con nombre y apellido a quienes se oponían a la construcción de la Defensa Sur por considerarla una obra “muy cara” y la “movida” de la barriada hasta Paraná con el cura Andrés a la cabeza para torcer esa decisión y los avatares para lograr el crédito del BID para llevar a cabo la obra.

Por eso insistimos, restringir la vida y obra del Padre Andrés Servín únicamente a la Zona Sur de Concordia y aledaños o a la Defensa Sur es no conocer o devaluar su acción. Desde la construcción del barrio Pancho Ramírez en la zona noroeste de Concordia, hasta el fondo de Carretera La Cruz, desde los ancianos, los jóvenes y niños, desde la defensa de las fuentes de trabajo de los ferroviarios a la defensa contra la embestida para privatizar la represa de Salto Grande, Andrés estuvo, puso la cara y el cuerpo sin importarle las consecuencias.

Y Andrés no fue un cura de la “Opción por los Pobres” (como le llaman edulcoradamente ahora). Fue un sacerdote del Tercer Mundo que abrazó la Teología de la Liberación y firmó junto a otros curas un manifiesto que se llamó “Nuestra Opción por el Peronismo”.

Andrés fue un ser humano, con todo lo que eso conlleva, pero fue un ser de profundas convicciones y coherencia que se jugó la vida hasta el último momento por los desposeídos.

Andrés jamás “adoctrinó”, simplemente dio ejemplo con su vida y obra.

 

 

Redaccion-Uno

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