Cuáles son los síntomas del sarampión y en qué se diferencian de la varicela

Los casos autóctonos de la enfermedad no se presentan desde el año 2000; sin embargo, el riesgo está dado por los importados y la disminución de la cobertura de vacunación con las dosis de doble y triple viral.

El análisis de un posible caso importado de sarampión que ingresó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires disparó el alerta del Ministerio de Salud de la Nación, que emitió un comunicado donde detalla los síntomas específicos de esta enfermedad con alto nivel de contagio.

Por definición, el sarampión es una “enfermedad viral, eruptiva-febril de transmisión respiratoria y altamente contagiosa, que se disemina rápida y fácilmente de persona a persona”, indica el aviso emitido por el más alto organismo sanitario del país.

Por la velocidad de propagación, es importante que la población tenga en consideración los principales síntomas para acudir al médico, resguardarse y evitar los lugares públicos, en caso de confirmarse el cuadro, para evitar la diseminación del virus.

Síntomas del sarampión

Entre los síntomas clínicos del sarampión se encuentran los siguientes:

  • Fiebre alta.
  • Manchas rojas en la piel.
  • Secreción nasal.
  • Conjuntivitis.
  • Tos.

A su vez, el sarampión puede provocar complicaciones respiratorias como neumonía y neurológicas como meningoencefalitis. Cabe destacar que el sarampión no tiene tratamiento específico y es mortal en 1 a 2 casos cada 1000 personas que tienen la enfermedad. Para contrarrestar sus efectos, la única solución es la vacuna que se encuentra incorporada al calendario obligatorio y que, gracias a su acción farmacológica, en un período se logró la eliminación de la enfermedad en el país.

“Las actuales coberturas de vacunación están por debajo de las metas propuestas, por lo cual existe un riesgo elevado de contraer enfermedades inmunoprevenibles. Se recomienda a la población (niños, niñas y personas adultas) que verifiquen y completen esquemas de vacunación y que ante la presencia de fiebre y exantema consulten a un centro de salud”, solicita el informe del Ministerio de Salud sobre la enfermedad.

Además, el organismo informa la situación epidemiológica local e internacional con un panorama de la enfermedad en los últimos años: “En el período 2000-2016 se registró una disminución en la incidencia de sarampión del 84% (de 853.479 a 132.490) y del 88% en la mortalidad asociada (de 145 a 18 casos por millón), seguida de un resurgimiento global durante 2017-2019 (aumento del 567%) y luego una aparente disminución en el año 2020 durante la pandemia: se estima que 22,3 millones de niños no recibieron la primera dosis de vacuna contra el sarampión y se deterioraron los sistemas de vigilancia. El incremento de la susceptibilidad de la población y la vigilancia subóptima presagian un riesgo elevado de transmisión y brotes, amenazando el progreso hacia la eliminación del virus”.

Los datos indican que el último caso endémico en Argentina se registró en el año 2000. Desde la eliminación de la enfermedad hasta el año 2018 se registraron un total de 43 casos importados y relacionados con esa importación.

“Considerando que el virus del sarampión continúa circulando en otros países de la región y el resto del mundo, y ante la disminución de las coberturas de vacunación, existe alto riesgo de importación de casos y desarrollo de brotes”, señala el informe sobre el riesgo de la reintroducción de la enfermedad en nuestro país.

Aquí cobra relevancia la vacunación con la dos dosis de vacuna contra el sarampión (doble o triple viral) y un sistema de vigilancia sensible para detectar oportunamente los casos y evitar su diseminación teniendo en consideración que las reintroducciones son mayoritariamente a partir de personas de 18 años y más, con vacunación incompleta o sin antecedentes de vacunación.

Aunque el sarampión comparte similitudes de molestias a nivel cutáneo con la varicela, es importante diferenciar sus síntomas.

Síntomas de la varicela
  • Sarpullido con picazón
  • Ampollas, manchas rojas o úlceras.
  • Cansancio.
  • Fiebre.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de garganta.
  • Ganglios linfáticos inflamados.

Redaccion-Uno

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