La historia de las agentes de Salud sumariadas y la sombra del proxeneta Alfonzo

El publicista fue condenado el 2 de marzo de 2017 a 10 años de prisión por trata de personas con fines de explotación sexual -en sus modalidades de captación, acogimiento y traslado-, agravado por el abuso de la situación de vulnerabilidad y minoridad de la víctima y por haberse consumado la explotación.

La figura de Alfonzo reapareció en el marco de un sumario administrativo contra tres agentes del Hospital Masvernat, de Concordia, una de las cuales era su pareja. Tras años de proceso administrativo, el Ministerio de Salud de Entre Ríos dispuso sancionar con 30 días de suspensión sin goce de haberes a Yolanda Itatía Zárate, pareja de Alfonzo; Liliana Beatriz Machain y Elsa Liliana Harris.

Técnicamente se las encontró responsables de haber violado disposiciones establecidas en la Ley N° 9.755 Marco de Regulación del Empleo Público de la provincia. En concreto, se concluyó que “las agentes sumariadas generaron con su comportamiento, una situación irregular dentro del Servicio de Ginecología y del Departamento de Enfermería del Hospital Delicia Concepción Masvernat, de Concordia, caracterizada por el desorden y especialmente por una disputa, confrontación, discordia y hostigamiento” hacia la enfermera Claudia Rondán.

El proceso se inició por la denuncia administrativa de la enfermera Rondán, quien manifestó que cuando asumió como Jefa del Servicio de Ginecología advirtió la faltante de morfina, el cambio de ampollas del medicamente por otro, llamado Esketeolac; faltante de estudios médicos; y malos tratos, presiones y amenazas.

Luego de investigar esa denuncia, el Ministerio de Salud concluyó con una decisión: a las tres agentes se las acusó por la faltante de medicamentos psicotrópicos (morfina), “que es un tipo de remedios que se encuentran fuertemente regulados por la autoridad sanitaria federal y provincial, a través de registros de compra, recepción, indicación y expendios que deben ser celosa y puntillosa mente llevados y guardados”. Sin embargo, considero que en lo que respecta a la falta de medicamentos se debe hacer una investigación judicial. “En varios pasajes de las testimoniales existen comentarios y rumores sobre faltante de medicamentos y otros en donde se afirma que existían tales faltantes. También hay documental aportada a Esta causa que mencionan el tema tal el caso del Informe del Departamento de Enfermería del Ministerio de Salud y la nota de la enfermera Rondan”, dice el decreto.

En razón de ello, se dispuso que las autoridades del nosocomio de Concordia y el Ministerio de Salud tomen cartas en el asunto y realicen la correspondiente denuncia penal.

Acusaciones

A la agente Yolanda Zárate, pareja del proxeneta Alfonzo, se la acusó de “ser responsable del faltante de morfina, haber cambiado ampollas de Morfina por la de Esketerolac, resistirse en el mes de abril del año 2017 a ir en el traslado en ambulancia dispuesto por la Sra. Claudia Rondan, amenazándola que su pareja, el señor Alfonzo, quien se encontraba preso, se enteraría; la faltante de estudios médicos en el Servicio de Ginecología; que el día 21/12/17 a las 15,00hs amenazó a la Sra. Claudia Mirta Rondan, diciéndole que le ‘quedaba poquito de jefatura y que si no se unía a ellos iba muerta’; dejar el teléfono prendido para que la escuchen todo lo que decían y amenazar reiteradamente a la Señora Claudia Rondan, por sí o través de su pareja”.

En tanto, a Liliana Machain se le endilgó que el 22 de diciembre de 2017 encerró en una oficina a la enfermera Rondan, y que también le habría dicho que “tenía que unirse a Alfonzo y Yolanda Zárate, que era una desagradecida del lugar que le habían dado y haberle cambiado la programación a la enfermera Zárate siete veces; haberle dicho a Rondan que tenía que hacerle concesiones a Yolanda Zárate, como que no trabaje en las fiestas, y que Zárate tenía que elegir las vacaciones tenía que quedar como coordinadora, por orden de la Jefa de Departamento (Harris), amenazándola que de no hacerlo perdería el puesto de trabajo».

A la enfermera Elsa Harris se le imputó “haber apretado a la enfermera Claudia Rondan por no concederle los beneficios a la enfermera Zárate, que era pedidos a través de WhatsApp y Facebook por el Sr. Alfonzo (pareja de Zárate) que se encontraba detenido por la Justicia Federal; amenazar a Claudia Rondan, que si no accedía a lo que pedía Alfonso, quien le estaba consiguiendo por contactos políticos, un ascenso en Paraná, como Supervisora de la Costa del Uruguay o Jefa del Departamento Enfermería de la Provincia, la mandaría de Enfermera nuevamente, quitándole la jefatura; romper las constancias elaboradas por la Enfermera Claudia Rondan en su cara, que le hacían saber de la faltante de las ampollas de morfina, hecho que siempre sucedía en el turno de la enfermera Zárate, siendo cambiadas por ampollas de morfina por las de Estekerolac, que en ocasión de pedirle explicaciones a la enfermera Claudia Rondan, por haber mandado a la enfermera Zárate a efectuar un traslado en el mes de abril de 2017;encontrándose en la Oficina del Departamento de Enfermería en presencia de los supervisores de piso Julieta Batalla, Liliana Machain, Liliana Vallejos y Angel Ortiz, le manifestó a Claudia Rondan en referencia a Alfonso, la pareja de Zárate que “nos iban a hacer oler el culo a las dos”, que al manifestarle Claudia Roldan que renunciaría, golpeando la mesa le dijo a Rondan que hacia lo que quería y que la ponía y sacaba a Rondan cuando quería».

En su declaración testimonial, la denunciante Rondán contó que Elsa Harris fue quien la propuso para la Jefatura del Servicio de Ginecología, el cual aceptó. “Ahí comenzó toda mi pesadilla”, afirmó y relató que “cuando estaba por desempeñarme como jefa, en el mes de marzo de 2018, se contacta conmigo a través del Messenger del Facebook un hombre llamado Gustavo Alfonso Darío, a quien no conocía y me dijo que era el marido de una de las enfermeras a mi cargo llamada Yolanda Itatí Zárate. Me manifestó que él se ponía a disposición mía, que había hecho un organigrama del Servicio a mi cargo y me manifiesta que tiene una amistad muy cercana con la Sra. Elsa Harris, a la cual él había prometido un puesto en el Departamento Enfermería de la Provincia de Paraná, por su supuesto vínculo y respaldo del ex-Gobernador Sergio Urribarri”.

Rondan sostuvo que Alfonzo “controlaba el servicio y que sabía todo porque la enfermera Zárate tenía todo el tiempo el celular encendido pudiendo escuchar todas las conversaciones”. En ese marco, señaló que conocía que Alfonzo había sido juzgado en la Justifica Federal por explotación sexual de una menor y acusó a Zárate de “robar los psicofármacos para dopar a las menores porque era cómplice de Alfonso, y de robar las historias clínicas para perjudicarla y ocupar su puesto en el Hospital». También aseveró que «un caso que salió a la luz hace poco de un cirujano -Daniel Ojeda- también involucró a Zárate, porque operaban clandestinamente juntos, tenían quirófanos clandestinos”.

Ojeda está imputado, junto a las enfermeras, por homicidio simple, tras la muerte de Iris Amaro, paciente que falleció luego de un procedimiento en la clínica del médico. El lugar en el que la mujer se descompensó no estaba habilitado para las prácticas estéticas.

Más adelante se da cuenta de la testimonial de Eduardo Luis Elías, quien es Director de Prestaciones del Ministerio de Salud. En la ocasión manifiesto que tomó conocimiento de la situación y recordó que viajó a Concordia a una reunión en el Hospital que se convocó al efecto, ocasión en que la enfermera Rondan comentó detalladamente lo que le venía sucediendo.

«Además de mostrar los mensajes de Whatsapp en donde Alfonzo la amenazaba, yo ví los mensajes con mis propios ojos. No recuerdo textualmente pero sí eran intimidatorios, donde él pretendía ordenar las guardias del Servicio, con horarios que él mismo los elegía y que si no armaba la guardia como Alfonso indicaba, Rondan tendría Problemas. Todos esos mensajes los leí yo mismo», declaró Elías.

Conclusión

Finalmente, según publicó Entre Ríos Ahora, el Ministerio de Salud concluyó que «del plexo probatorio glosado y relacionado en el presente procedimiento sumarial, emerge sin hesitación alguna que las agentes sumariadas generaron con su comportamiento, una situación irregular dentro del Servicio de Ginecología y del Departamento de Enfermería del Hospital “Delicia Concepción Masvernat” de Concordia, caracterizada por el desorden y especialmente por una disputa, confrontación, discordia y hostigamiento hacia la enfermera Rondan y otras enfermeras, lo que llevaron a la mencionada a realizar las correspondientes denuncias ante las autoridades administrativas y también en sede penal».

Además se especificó que se acreditó que la sumariada Harris con la anuencia de la sumariada Machain, utilizaron su influencia como personal jerárquico para presionar tanto a Rondan como jefa del Servicio de Ginecología y anteriormente a la enfermera Rivero, para favorecer y beneficiar a la otra sumariada, la enfermera Zárate; no pudiéndose tener en claro los motivos para tal proceder, no obstante quedar vislumbrado que sería una forma de acceder a ciertos beneficios y ascensos que responderían a manejo de índole político. Esto último no se ha podido probar, lo que no impide observar que objetivamente el proceder de Harris, Machain y Zárate resulta claramente antirreglamentario y disciplinariamente reprochable, con independencia de los motivos que llevaron a protagonizar tales acciones».

«De ninguna manera es posible atender el planteo de la Defensa Técnica de Harris y Machain, sobre que no existieron irregularidades en los turnos del servicio ni faltante de medicamentos, todo resultaría una ‘tramoya’ para perjudicarlas. Muy por el contrario y tal como quedó plasmado en diversas testimoniales, existieron irregularidades en los turnos y en los francos de enfermería, a la vez que de la intervención del Departamento Enfermería del Ministerio de Salud, también afirmó la existencia de faltantes de medicamentos», se agregó.

También se demostró que Alfonzo apretaba a la enfermera Rondan.  «Que ha quedado acreditado que tales amenazas de las que habló Rondan existieron, siendo extremadamente difícil que la sumariada Zárate- quien era compañera o concubina del amenazador- pueda desconocer y a la vez desentenderse de tal situación, toda vez que ella misma reconoció que Alfonzo era su pareja y que él conocía a Rondan. Más allá que la Sra. Zárate brinde una versión en la que intenta desvincularse de la cuestión, por cuanto las amenazas y los mensajes no fueron originados por ella, lo cierto es que sería la beneficiaria final de todo el tumulto provocado por Alfonso y las otras dos (2) sumariadas», entendió el ministerio de Salud.

Así las cosas, se suspendió por 30 sin goce de haberes a las tres agentes y se estableció que el Ministerio presente una denuncia penal por el presunto robo de medicamentos.

Redaccion-Uno

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