Los acueductos reavivan el debate por la corrupción
19/05/2017

distribución de agua para riego

Los acueductos reavivan el debate por la corrupción

La historia de los acueductos que, con financiación de bancos chinos, se proyecta construir en Entre Ríos todavía no se cierra.


El viernes 18 de julio de 2014 la entonces presidenta Cristina Fernández firmó con su par chino, Xi Jinping, un paquete de acuerdos estratégicos para obras de infraestructura. Entre estas, la construcción de dos acueductos en el noreste entrerriano para obras de riego.

“Creemos que estamos hoy frente a un hito en la historia de Entre Ríos y nuestra provincia no puede perder la oportunidad de sumarse a este nuevo marco de relaciones que se están estableciendo entre China y la Argentina. China ha declarado su interés por una alianza estratégica con nuestro país y Entre Ríos, como lo ha venido haciendo con tantos otros temas, está activa para obtener los mayores beneficios para nuestro pueblo”, dijo entonces Urribarri.

Los acueductos tendrían una longitud total de 546 kilómetros entre ramal principal y ramales secundarios, con un universo potencial de casi 1.000 productores alcanzados y una superficie total para riego en 50.000 hectáreas en la etapa inicial

Iban a ser dos obras: la primera en la cuenca del Arroyo Mandisoví en el departamento Federación para implementar un sistema colectivo de riego, a partir del río Uruguay, para la producción arrocera, citrícola y fruti–hortícola. El segundo en el departamento La Paz para realizar un acueducto del Norte entrerriano, con el aporte de aguas del río Paraná y dotar a un área marginal del acceso al agua para riego.

Sin licitación, el crédito se tomó en forma directa con la empresa estatal China State por un monto de 430 millones de dólares.

Aunque logró el aval legislativo para ese emprendimiento, a través de la Ley Nº 10.352 –aprobada entre gallos y medianoche, entre el 29 de diciembre de 2014 y el 21 de enero de 2015–, el proyecto de los acueductos generó un fuerte rechazo y la conformación de una multisectorial que llevó el tema a la Justicia.

A comienzos de abril de 2015, la denominada Multisectorial por la Defensa del Patrimonio de los Entrerrianos presentó una demanda en la Justicia para que se declare la inconstitucionalidad de la Ley Nº 10.352 que dio aval a lo resuelto por Urribarri. En la presentación, calificaron la norma como una “arquitectura legal de la estafa”. Le ley cuestionada por la Multisectorial autorizó al Poder Ejecutivo “a celebrar con China State Construction Engineering Corporation LTD un contrato de obra pública con el objeto de ejecutar las obras denominadas Acueducto del Norte Entrerriano – La Paz– Estacas y Sistematización y distribución de agua para riego –Mandisoví Chico”.

Aquella ley habilitó al Gobierno  a tomar un crédito “por hasta u$s 430.387.551, con más los intereses necesarios” para financiar la construcción de esas dos obras “con los bancos estatales y aseguradoras de crédito de la República de China y con los organismos multilaterales y/o entidades financieras que formulen una oferta de financiamiento para la ejecución de las obras”.

Además, se autorizó al Ejecutivo a  afectar en garantía “y/o ceder los derechos de la Provincia sobre las sumas a percibir por el régimen de Coparticipación Federal de Impuestos Nacionales”.

La abogada María Emma Bargagna, una de las firmantes de la demanda, decía entonces que el acuerdo contenía al menos cuatro puntos reprochables: el argumento procedimental, la cuestión económica, la razón ambiental y, como señaló la diputada María Emma Bargagna, el “secretismo” con el que se llevó adelante todo el proceso.

Uno de los puntos que se atacó es el monto del endeudamiento, que nunca estuvo claro cómo se llegó a establecer esa cifra como costo de los acueductos.

La demanda, finalmente, no prosperó, y la obra de los acueductos entró en un letargo, hasta que asumió Gustavo Bordet, y decidió darle impulso, aunque con mayor participación de la Legislatura en la definición del destino de los fondos. El principal cambio es que ya no se harían dos acueductos sino solamente uno. Sólo se hará el de Mandisoví Chico.

A finales de marzo último, la Cámara de Diputados dio media sanción a la conformación de una bicameral de seguimiento de la inversión en los acueductos chinos. En la votación no participaron los diputados de Cambiemos Alberto Rotman, Jorge Monge, Fuad Sosa y José Artusi por haber pedido antes la inconstitucionalidad de la ley.

El Senado aprobó esta jueves la conformación de esa bicameral, aunque con cambios por lo cual la iniciativa deberá ser tratada nuevamente en Diputados. Lo relevante fue el voto de todo el bloque de Cambiemos, cuyos legisladores ponderaron la política del gobernador Gustavo Bordet.

Aunque el tratamiento de la norma dio pie a un fuerte intercambio respecto a las sospechas de corrupción que hubo en torno a la idea impulsada por Urrubarri y a la pátina de transparencia que reviste a los cambios impulsados por Bordet.

El senador Miguel Piana (Cambiemos) celebró “la transparencia que le quiere dar el gobernador” Bordet al proceso de toma de crédito con China. “Ojalá que esto sea el comienzo de largas obras y que esta transparencia que se le quiere dar a esta megaobra también se la den a otras obras, y estoy seguro de que con esto nosotros vamos a recobrar la credibilidad de la dirigencia política, una credibilidad desprestigiada”.

El presidente del bloque de Cambiemos, Roque Ferrari, aventuró que la concreción del acueducto Mandisoví, más la reconversión del proyecto, y la incorporación de la obra del cierre del anillo energético en el norte entrerriano, “va a traer mucho adelanto para el norte”, y pidió dejar a un lado los prejuicios por el origen de los fondos, que llegan desde China.

Fue el senador Raymundo Kisser el que puso el dedo en la llaga respecto del meneado asunto de los acueductos chinos que impulsó Urribarri. “En la anterior gestión se habló de negociado. Se habló de todo. El cambio de gobierno, en 2015, y la llegada a la Gobernación del contador Bordet, ha despertado, en lo personal lo pienso y creo que se comparte en todo el bloque, confianza en cuanto a transparencia, participación, en escuchar a la oposición, escuchar a los interesados. Ahora hay un nivel de diálogo que siempre lo hemos destacado. No hay duda de que esto ha sido lo que ha destrabado la aprobación de este proyecto”, señaló.

Bordet, dijo Kisser, “va generando confianza de que es una obra importante, y nada hace suponer que pueda haber una cosa rara, o sospechas de corrupción”.

La senadora Miriam Espinoza (FPV Feliciano) pidió dejar de lado ese debate, aunque lo dijo en un tono crítico hacia los propios. “Roza lo desagradable tener que estar diciendo que no todos estamos en la misma bolsa. Yo no me hago cargo de la corrupción, que se hagan cargo en el gobierno anterior, y desde los cargos en los que ahora están”, aseguró.

Nicolás Mattiauda (Cambiemos) también dio en el mismo clavo, y celebró que se aprueben endeudamientos para obras de infraestructura, y no “para la reestructuración de las deudas contraídas por el gobierno anterior”.

La única defensa del esquema de los acueductos chinos, y su endeudamiento, provino del senador Aldo Ballestena (FPV La Paz), que va por su segundo mandato. “Muchas veces nos ha tocado votar créditos para subsanar deudas anteriores por varios motivos que ni vienen al caso –dijo en el recinto–. No tenemos que renegar del pasado, sino ir hacia adelante”.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.


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