Cerrito: un oficial de la Policía fue asesinado de un escopetazo, en una pelea familiar
06/04/2020

Policiales

Cerrito: un oficial de la Policía fue asesinado de un escopetazo, en una pelea familiar

El oficial principal de la Policía de Entre Ríos, Ercilio Cortes, fue asesinado anoche de un escopetazo, en la localidad de Cerrito, cuando llegó a una vivienda para intervenir en un hecho, donde se había producido una pelea familiar entre padre e hijo. El autor del crimen fue Raúl Alberto Molaro, quien había tenido una fuerte discusión con su padre. Molaro, tras asesinar al policía, se mató de un disparo en la cabeza, según pudo saber ANÁLISIS.


El episodio se registró cerca de las 23 e intervino el propio jefe de Policía, comisario general Gustavo Maslein, porque se produjo a escasas cuadras de su casa y conocía a la familia.

El hecho conmocionó a la localidad de Cerrito, ya que el oficial Cortés, de 38 años, era una persona muy querida por los pobladores. Era padre de dos hijos: una adolescente de 14 años y un nene de 7.

Cortés había acudido a la vivienda de los Molaro, acompañado por el padre del joven, que había tenido una fuerte discusión familiar y era preocupante el grado de violencia que estaba demostrando. Cuando llegó el oficial, para tratar de apaciguar los ánimos de la reyerta, al tratar de ingresar a la habitación fue recibido con un disparo de escopeta, que pegó en el pecho del policía, quien falleció casi de modo instantáneo. Al ver lo que había hecho, el joven Molaro tomó la misma escopeta y se pegó un tiro en la cabeza, lo que también provocó su inmediata muerte.

Un hermano también protagonizó un violento

Raúl Alberto Molaro era hermano de Sebastián Molaro, quien está cumpliendo una condena de 8 años y medio de prisión, porque en 2016 asaltó y provocó graves lesiones al anciano Jesó Basso, en Moreno.

Las crónicas periodísticas recuerdan el violento hecho por la ferocidad del ataque. El joven Molaro arremetió contra el anciano comerciante de 88 años que terminó en el hospital.

Tiempo después Molaro reconoció el hecho y acordó la pena de 8 años y medio que se le otorgó. Hasta el momento del juicio el delincuente permaneció con prisión domiciliaria bajo custodia de su padre.

El objetivo de Molaro fue apoderarse de 10 mil pesos, poco antes de la medianoche del viernes 16 de diciembre de 2016. El delincuente se acercó a pedirle un cigarrillo y en ese momento le propinó fuertes golpes con el puño y con una banqueta.

La víctima, de 88 años, domiciliado en la esquina de calles Viuda de Zaccagnini y Cirilo Alcorce de Moreno, una localidad lindante con Cerrito (departamento Paraná), fue brutalmente golpeado por un conocido del lugar, que anteriormente, había estado consumiendo bebidas alcohólicas en su negocio.

La víctima relató en ese momento que el atacante “le rompió dos banquetas de madera en la cabeza, le lanzó un televisor, le propinó patadas en el pecho, los brazos y la espalda, y le pedía insistentemente más dinero y un arma para matarlo”, declaró a El once.

Posteriormente, personal policial identificó al agresor en la Zona Rural de Colonia Rivadavia y poseía una importante suma de dinero.

El asaltante fue detenido días después en un campo de soja, donde habría procurado evadir el accionar policial, pero la advertencia de un vecino, que vio a una persona extraña en el lugar, aunque no lo relacionó con el violento robo, fue el disparador para lograr la aprehensión del sospechoso.

El sujeto de 28 años, fue detenido y trasladado a la Alcaidía de Tribunales. Se trataba de Sebastián Molaro.



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