Temperatura en Concordia:
Tormentas
T:18°C
H:100%
Tormentas
Concordia - Entre Ríos - Sábado, 20 de diciembre de 2014

Tenía 16 años, venía de presenciar un recital del grupo de rock nacional Los Piojos, emocionado, con la remera, que tenía al logo del grupo estampado en grande, rota porque en uno de los saltos un amigo para no caerse se apoyó en mi manga rajando la misma.
Salimos del boliche, éramos seis amigos del club donde practicábamos remo, y amigos de amigos quienes coincidíamos en el gusto musical y en la sana diversión. Por cuestiones deportivas no tomábamos alcohol, cuidando nuestros cuerpos en forma metódica, algo que hoy en día en lo personal cuesta.

Del Blog del Dr. Jesús Penayo Amaya

Eran quizás las cinco de la mañana, y nos dio ganas de desayunar, comprar biscochos o medialunas; así que nos dirigimos a un mercado presumiendo que ya estarían recién cocinadas unas ricas medialunas, pero al llegar a la puerta nos encontramos con sus luces apagadas, se podía ver a lo lejos una luz encendida. Uno de nuestros amigos decidió apoyarse en la vidriera para ver mejor, no viendo nada.

En ese instante pasó un patrullero del Comando Radioeléctrico, quien al llegar a la esquina dobla en forma intempestiva, vaya uno a saber porque, pero uno del grupo decidió correr hasta la esquina, y el resto lo seguimos, algunos trotando otros caminando. Hicimos dos cuadras, y observamos nuevamente al patrullero pasar por esa esquina.

Seguimos nuestra marcha, estábamos en la peatonal, en una esquina despidiéndonos de uno de nuestros amigos que vivía justo a media cuadra, imprevistamente el "patrullero" se detiene, se baja un oficial quien a los gritos nos dice: "contra la pared", ante nuestra mirada perpleja. Todos mirábamos la vidriera empapelada del ex café La Paz, "abran las piernas", "pendejos de mierda", "así que son vivos" eran los gritos proferidos por el hombre de uniforme. Nos mirábamos de reojo sin entender que pasaba, luego las patadas en los tobillos para abrir las piernas en la distancia que ellos querían, luego el cacheo, donde nos metían la mano en todo el cuerpo de forma burda, con un trato hostil cargado de bronca, mientras el policía nos hablaba al oído se le sentía el olor a alcohol, lo cual nos asustó.

¿Qué pasa?, ¿Qué hicimos?, ¿Y ahora?, eran las preguntas que tratábamos de balbucear pero no lográbamos terminar porque eran cortadas con insultos, "nenes de mamá, "pendejos del centro", "ya van a ver", en menos de 15 minutos había dos motos, dos patrulleros, y pedían el famoso "suba- suba" donde habitualmente llevan detenidos en forma masiva.

Nos trasladaron a la Comisaría del menor, íbamos dos en cada patrullero ¿detenidos?, llegamos y nos pidieron los datos, nos sacaron los cordones de los zapatos, el cinto, y nos metieron en una celda, dos en cada una. Ocupábamos tres celdas, esa noche gris la comisaria era toda nuestra. La celda era sucia, nos dieron un colchón para dos, desde ya que ganas de dormir no teníamos

Éramos pibes, y en un principio decidimos tomarnos la situación de la mejor manera, contando chistes, especulando porque nos habían detenido, si fue por correr les preguntábamos. ¿Trotar era un delito?, y ¿remar será un agravante?, pedimos explicaciones nos dijeron que era para averiguación de antecedentes, luego que era por falta de documentos, luego por actitud sospechosa, así que pedimos nos presten el teléfono para llamar a nuestros padres o en su defecto algún abogado. Nada de esto pasó.

Sólo nos respondían con insultos, luego pedimos ir al baño, nos sacaron a todos en fila, los baños eran inmundos, se debía aguantar la respiración para no vomitar, ya la experiencia se tornó complicada.

Nos pidieron nuevamente los datos, cambio de guardia, preguntamos que iba a pasar, entonces nos dijeron que nos iban a poner a disposición del juez, teniendo un plazo de 24 horas, así que el lunes recién debíamos comparecer ante el Juez de menores, nuevamente preguntas: ¿qué hicimos?, ¿de qué se nos acusa?, ¿avisaron a nuestros padres?.

Al rato, se escucharon voces familiares, gritos, insultos, eran los padres de uno del grupo, así que lo vinieron a buscar, le pedimos que él se encargue de contactarse con nuestros viejos. De los seis quedamos dos, el resto ya se había retirado, de pronto uno de los policías pregunta ¿quién es Penayo Amaya? Yo, contesté rápido; pensé que me iban a soltar, el oficial me dijo "tu viejo está haciendo quilombo, así que los vamos a encerrar a los dos", Decidí apelar a mi ironía, le contesté si me podían dejar encerrado más tiempo, porque cuando papá vea mi remera rota se iba a enojar y mucho, no le causó gracia al oficial.

Me tocó salir, en un paquetito me dieron envuelto mi cinto, mis cordones, y mi plata, no faltaba un centavo. Mi viejo miraba si me habían golpeado, no me creía cuando le decía que no, al pedir explicaciones le dijeron que no teníamos documento, por eso nos "demoraron" (en una celda como presos), en ese mismo instante le daban sus pertenencias al último del grupo, justamente lo primero que se veía era su DNI, ósea nos estaban mintiendo en la cara.

Mi viejo al otro día pidió audiencia con el Jefe de Policía, le explicó todo lo sucedido, "no estábamos anotados en el libro de guardia de la comisaría del menor", en ningún lugar se asentó nuestra detención, jamás la Policía nos privó de nuestra libertad según la documentación. El Jefe sabía que decíamos la verdad, nos lo reconoció, se hicieron algunos cambios, de esto pasó mucho tiempo, hoy la gran mayoría de los policías cumplen con su deber, respetan las garantías, y fundamentalmente tienen conciencia sobre el valor de los Derechos Humanos.

Lo grave es la resaca que aún queda, esos sectores que todavía no se han purgado, amantes de las prácticas ilegales y del abuso de poder, en estos días hemos tomado conocimiento de denuncias por apremios en la provincia de Salta (con video incluido) y en nuestra ciudad.

La autoridad se recupera con profesionalismo, con el ejemplo, con la ley cumpliéndose, y una justicia rápida y justa, donde la corporación política sin dudar deje a disponibilidad cuanto funcionario se compruebe que es corrupto o delincuente. Y así rendir honor a la gran mayoría de los oficiales que dan su vida por cuidarnos a todos nosotros.

Lo mío es una anécdota, un recurso didáctico al momento de dictar clases, desarrollando el derecho al debido proceso, y las libertades individuales, pero muchos jóvenes en tiempos de dictadura y democracia han perdido la vida o sufrido vejaciones en manos de sectores retrógrados de la fuerzas de seguridad.

7 Mensajes

  • La policía con una purga pendiente 27 de julio de 2012 14:39

    hablando de policías y persecutas apretadores, como está Monica?

    repondre message

    • La policía con una purga pendiente 28 de julio de 2012 00:26

      jajaja que gran verdad. no hay persona mas apretadora en la muni de concordia que la madre de este muchacho, pobre no tiene nada que ver, pero como dice el refran: el inocente paga por el pecador

      repondre message

  • La policía con una purga pendiente 27 de julio de 2012 16:08, por jorge jourdan

    igual a la panaderia seguis llendo porque tenes unos cuantos kilos de mas,,, jaja va con onda

    repondre message

  • La policía con una purga pendiente 30 de julio de 2012 17:40, por Papi del R12 Blanco

    No se de que te quejas, tu mami se pasaba persiguiendo compañeros, menos mal que yo me llevaba "muy bien" con ella.

    repondre message

  • La policía con una purga pendiente 30 de julio de 2012 17:50, por Palometa

    ¿Y recién te acordas ahora?

    repondre message

  • La policía con una purga pendiente 31 de julio de 2012 10:29, por SUPERLOGICO

    Nene, agradece que los soltaron...los deberian haber guardado mas dias, por b.l.d.s con la ola de inseguridad que hay no podes andar pelotud...borrachos en la vía publica y encima correr..!! por esto en Bs. As. los federicos te dan vuelta de un balazo. Aprendan a caminar la calle, se las tienen que bancar y comersela, sin llamar a los papitos. Es verdad que los milicos se creen dueños de tu libertad, cero tecnica, cero educacion, cero protocolo...pero tambien la realidad cuanta que los malandras casi triplican a los señores que deben seguridad. Me gustaria leer en estas paginas mas soluciones y proyectos para como encarar los males que auquejan a esta sociedad esponjosa. y no tantas historietas de nenes recien salidos del cascaron, contando su noche en la cuadrada. Pibe...!!! con esa remera se cae preso por pelear o bardear a la cana..!!! - no por B-L-D-...!!

    repondre message

Diario del Sur Digital  • Rawson 114  • Tel.: (0345)4215001
Concordia - Entre Ríos - Argentina
Contacto
Diseño y Adaptación: El Universo Web