A pocas horas del hecho, se informó que los médicos del nosocomio comunicaron que el chiquito habría sufrido un cuadro de hipotermia, y se lo vinculó de inmediato con la situación de precariedad en la que se encontraba la familia, que pasó la noche junto a sus dos hermanitos de 4 y 2 años, y sus padres de 40 y 26, en la galería de una casa de pensión, protegidos con unos improvisados toldos de nylon.
El fiscal Costa, en declaraciones a la prensa, dijo que Alejandro murió por una bronco-aspiración, es decir, porque algún líquido (posiblemente leche materna) ingresó a las vías respiratorias. Sin embargo, señaló que también se detectaron indicios de una posible afección pulmonar y que no se descarta que un cuadro respiratorio fuera el desencadenante del hecho, pero que -básicamente- la muerte no fue por hipotermia.
En tanto, Diario Río Uruguay publicó una entrevista con el fiscal Darío Mauttone, quien precisó que el cuadro constatado por la autopsia “es una de las causas más frecuentes de la muerte de los nenes menores de ocho meses”. Por otro lado remarcó que la investigación continúa, ya que si bien no habría responsabilidad directa de los padres por la muerte de la criatura, el Ministerio Público tiene previsto entrevistarse con el forense “para entrar en mayores detalles, porque de ese informe va a depender si igualmente cabe alguna imputación como homicidio culposo o abandono de persona”, fundado en las condiciones en que la pareja de indigentes tenía a sus hijos.
Mientras tanto, como medida precautoria, los otros dos hijos de la pareja, de 4 y 2 años, están en custodia del Consejo Provincial del niño el adolescente y la Familia (Copnaf), y según publicó ese diario digital, la Justicia evalúa la posibilidad de quitarles la tenencia a sus progenitores.
La supuesta situación de abandono fue denunciada a raíz de este hecho tanto por la Secretaría de Desarrollo Social del municipio como por el Copnaf. A los padres se los asistió en más de una oportunidad con abrigo y se les facilitó una casilla de madera, pero la pareja habría terminado en la calle nuevamente, por cuestiones ajenas a los organismos de asistencia social.



