“Estamos pidiendo sentarnos en la mesa de negociaciones con Gran Bretaña. Ahora, con los trabajadores argentinos no se pueden sentar a negociar”, disparó el dirigente, en declaraciones a Uno.
A pesar de la medida de fuerza, Alizegui estimó que “no debería faltar combustible” en los surtidores, debido al stock con que cuentan las estaciones de servicio. De todas maneras, admitió que podría darse desabastecimiento si "se genera la psicosis y todo el mundo va a llenar el tanque".
La semana pasada el sindicato rechazó una oferta de aumento salarial del 21 por ciento, y continuó con la metodología de paros sorpresa. La Federación Argentina de Transportadores de Cargas (Fadeeac) elevó el lunes su propuesta inicial del 18 por ciento, pero no fue suficiente para destrabar el conflicto.
Ley de Abastecimiento
Boudou destacó la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y señaló que, de no alcanzarse un acuerdo, la Casa Rosada "aplicará la Ley de Abastecimiento". Apuntó al respecto que con esta herramienta el gobierno nacional "no cercena ningún derecho, sino que garantiza el de todos los argentinos".
Así lo afirmó luego de participar de una reunión de la mesa del trigo en la Secretaría de Comercio Interior junto con su titular, Guillermo Moreno, y el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar.



